SECUENCIAS DE UNA VIDA

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Había mucho ruido en la ciudad, las calles y el tráfico impedían el silencio, pero él se refugiaba en su genuino mundo, solía decir que era donde mejor se encontraba…

En aquel acomodado planeta, las noticias venían ilustradas en láminas, las normas eran producto de su experiencia, y a menudo el corazón y la razón luchaban, pero sabía que al final siempre le impulsaba la emoción…

La inicial que se ubicaba en las ilustraciones de ese maravilloso cosmos, representaba el “yo” más íntimo, que al principio era oscuro, lleno de incertidumbre, con ambivalencia en sus acciones y enfadado con Dios, el “ojo divino”, aquella fuerza espiritual que le llenaba de esperanza pero que sin embargo no entendía porque a veces le escarmentaba…

Mientras tanto él seguía caminando… hasta que aquellos obstáculos con los que se había topado fueron desapareciendo, y se transformaron en los pinceles necesarios para dibujar la inicial de color blanco, como símbolo del empuje y la luz que tanto necesitaba. Unos días se ubicaba a la izquierda, otros en cambio a la derecha, a veces en el centro o del revés, pero sabía que todo aquello era producto de una enorme carga emocional, y de la imperfección humana que reflejaba a través de sus rojizas cruces…

Por fin se había encontrado: descubrió que aquel universo era observado por aquellos que formaban parte de ese excitante alboroto . Ese bullicio estaba formado por banqueros que querían ser músicos o ingenieros que quisieron ser poetas, por hombres que lloraban a escondidas o mujeres que no se sentían libres. La gente pudo comunicarse e identificarse con su planeta, un planeta que a fin de cuentas ilustraba lo que es CRECER HASTA ENCONTRARSE en las diferentes secuencias que nos regala la vida…

Autora: Macarena Arnàs

EL ARTE DEL DESEO

Era medianoche, la razón se había dormido y el deseo estaba encendido en el apartamento 703…no había normas, ni principios, ni orden, ni moral…solo había caos, impulsividad, atracción, locura y diversión, mucha diversión…

Sus cuerpos estaban cubiertos del carmesí de sus labios, su alborotado pelo era producto de esa bella anarquía y al fondo se reflejaba una luz que les recordaba que por fin estaban vivos…

Su imaginación había creado un mundo perfecto, donde se combinaba el misterioso color negro, el confort del tono blanco, la luz amarilla que les permitía eclipsar sus miradas y la acción que les mantenía vivos a través del tinte rojo que envolvía sus figuras…

No hacía falta nada más, la felicidad era patente, y ellos deseaban arder lentamente…

Autora: Macarena Arnàs

NI CONTIGO NI SIN TI

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Habían pasado meses llenos de alegría y compañía, ambos se admiraban y solían volar juntos en aquel paraíso que habían construido...pero con el tiempo, ese elíseo les iba desnudando hasta hacerles ver que no todo era perfecto…

Habían aterrrizado…y la traición, el engaño, la ira, la distancia y los celos se habían hecho presa de ellos..todo se había enfriado, ella quería controlar y él quería volar, ella solo le interrogaba y él quería estar solo. Unos días se amaban y otros se odiaban, ella demandaba y él se alejaba…

El portazo sonó y ella salió corriendo…él presenció la soledad y empezó a echar de menos sus cuidados, su atención, su compañía, su interés y preocupación…

Corrió tras ella suplicando el perdón, pero ella no miraba atrás, corrió tras ella suplicando amor pero ella encontraba dolor, corrió tras ella suplicando más momentos pero ella solo encontraba recuerdos…

Los días pasaban y ambos se echaban de menos. Hasta que una noche volvieron a encontrarse, el alcohol avivó sus emociones y volvieron a estar juntos. Aquella noche tuvieron una bonita pero efímera reconciliación, y al amanecer se quitaron la venda que ellos mismos habían puesto en sus ojos durante todo este tiempo, los dos se miraron y descubrieron:

No es amor es obsesión, no es amor es miedo a la soledad, no es amor es dependencia, no es amor es soberbia…

Finalmente todo acabó y sus caminos se separaron… el tiempo borró los malos recuerdos y ellos se quedaron con los buenos, y por fin descubrieron que amar era simplemente querer con mucha pasión y ACEPTAR al otro TAL COMO ES…

Autora: Macarena Arnàs

CUANDO LA LUNA SONRÍE

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Tenía la tez blanca, su rostro era redondo y poseía un humor cambiante y lleno de magia y emoción… pero por desgracia, no encontraba salida a sus problemas y cada noche se echaba a llorar, sin encontrar la luz que tanto necesitaba para poder sonreír…y es que ella, se llamaba Luna…

Una de aquellas pesarosas noches fue a visitarla su amiga Estrella,ésta sin embargo, brillaba con esperanza y luz ante los problemas, por lo que decidió invitar esa noche a su amiga a bailar. Ambas pasaron una noche divertida y por fin Luna empezó a experimentar emociones que le producían poco llanto.

Cuando ya estaba amaneciendo, se cruzó con un hombre rubio, sonriente y lleno de vitalidad, el hombre se acercó a ella y le preguntó:

– ¿Por qué ya no sonríes?- Luna tímida y asombrada ante la luz y la sonrisa que resplandecían de aquel muchacho, respondió:

– No encuentro solución a mis problemas, me siento frustrada ante los cambios, las rupturas, los errores que he cometido y los rumores que se cuentan de mí-. El chico se apoyó en ella, la abrazó fuerte y dijo:

Ante los problemas, sonríe, porque al final encontrarás solución…

Ante las rupturas, sonríe, porque con el tiempo sabrás por qué aquello no funcionó…

Ante los errores, sonríe, porque siempre aprenderás una lección…

Ante la frustración, sonríe, y libérate de aquello que te impide ser tu misma…

Ante los falsos rumores, sonríe, porque tu risa callará las voces de la envidia..

Ante los cambios, sonríe, porque gracias a ellos estás creciendo…

Luna al escuchar sus alentadoras palabras empezó a encontrar el empuje y la luz que tanto necesitaba, y finalmente le preguntó:

– ¿Cómo te llamas?- El chico sonrojado respondió:

– Me llamo Sol, y me encargo de dar luz y buena energía a todas esas personas que no encuentran salida a sus problemas, no debemos olvidar que la vida es cuestión de actitud, y si no dejamos de reír ante las dificultades, no podemos encontrar el arranque necesario para dar solución a todo aquello que nos inquieta y produce dolor…

Luna le dio la mano, y desde entonces caminaron siempre juntos,y sin olvidar, que por muy oscuros y tristes que fuesen los días, si sonreían ante las adversidades, al final, siempre acababan venciendo al dichoso y tan temido, DOLOR.

Autora: Macarena Arnàs 

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